Esta primera etapa de trabajo ha sido de mucha riqueza, no solo por ser dueña del ambiente de aprendizaje existente, sino
porque fue un gran reto desprenderme de las concepciones formadas hacia ese
ambiente y tratar de mirar hacia el lado para entender las dinámicas que
realmente ocurre en el aula. En la siguiente meta-reflexión, deseo mostrar lo
que logre aprender, no solo para comprender que se debe tener en cuenta para analizar un ambiente de aprendizaje, sino que también de lo tensionante que puede ser el trabajo en
equipo y de las estrategias planteadas para superarlo.
Primeramente, considero pertinente iniciar con la
planeación para llevar a cabo las acciones para la recolección de datos en la
fase de análisis. Comprendí la importancia de no tomar a la ligera esta fase
debido a que si se pasara por alto algún elemento del ambiente ya existente,
como por ejemplo los recursos con los que cuenta la población estudiantil, esta
falta de información haría que el ambiente de aprendizaje propuesto no tuviera
el éxito que esperáramos. Fue muy asertivo pensarlo inicialmente de forma
individual y luego contrastarlo con los demás miembros del equipo de trabajo ya
que, en ocasiones, lo que alguno paso por alto el otro lo tuvo en cuenta. Además,
que todos los pasos fueran consignados en el Sites del grupo nos ayudó a dar
una retrospectiva de lo que inicialmente fue planteado.
No obstante, el trabajo en equipo ha sido lo más desafiante
en la fase de análisis. Mi compañeros Julián y Luis Fernando trabajan en la
jornada de la tarde, contrario a lo que me pasa, ya que laboro en la mañana.
Esto ha hecho que nuestras reuniones sean muy tarde en la noche y, por lo tanto, que mi ciclo de sueño se acorte mucho más. Al principio, se propuso trabajar
desde lo individual lo que más se pudiera, sin embargo, los ritmos no permitían productos homogéneos que al ser comparados no lograban que se optimizarán en el tiempo de reunión. Para solucionarlo,
modificamos un poco el contrato propuesto (solo desde el diálogo) donde
establecimos que lo que se avanzará en el trabajo se subiera de una vez en un
archivo compartido en Google Drive. Igualmente, se planteo más reuniones a
la semana y una comunicación más activa desde el Whatsapp.
Retomando lo anterior, se logró obtener diversa información
sobre los estudiantes, su contexto social, sus recursos tecnológicos y sobre su
relación con la docente dueña del ambiente de aprendizaje. Estos numerosos
datos fueron organizados en categorías para poderlos contrastar entre si y percibir
elementos que surgen de ese ambiente. Aun así, es tanta la indagación que indudablemente
uno de los aspectos que no favorecen el documento de la fase de análisis es que
no se presentó una conclusión de los elementos que son los pertinentes para el diseño. Asimismo, hubiéramos deseado
conocer la opinión del grupo 6, pero por cuestiones de (como se dice coloquialmente) de "envolate" no lo pudieron realizar.
Para concluir, aunque la fase de análisis permitió conocer
bajo qué ambiente ya existente se va a trabajar, el superar las dificultades
que se puedan generar en el equipo de trabajo es sumamente importante para
lograr un buen producto. Igualmente, es crucial retomar los datos recogidos en
la fase de análisis para observar que tipo de información es fundamental para
el diseño del ambiente de aprendizaje. Solo queda pensar, además de la fase de
análisis ¿Qué otros elementos se deben tener en cuenta para el diseño? ¿Teorías
de aprendizaje? ¿Metodologías? ¿Todas las anteriores?
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